Las pequeñas patinadoras de la Asociación Mendocina cerraron un año con grandes logros. El esfuerzo diario de sus padres, profesores y el propio, se vio reflejado en el último Argentino "C". Además de obtener los primeros puestos, en diferentes categorías, las mendocinas recibieron menciones especiales.
El certamen, que se desarrolló entre el 20 y el 25 de noviembre pasado, contó con la participación de 1.300 chicos de todo el país. El torneo, realizado en la ciudad de Río Ceballos, Córdoba, se dividió en dos modalidades: Escuela formativa (técnica) y Libre (coreográfico) y aglutinó a la categoría inicial del patinaje argentino: patinadores de entre 7 y 15 años.
Por Mendoza participaron alrededor de unos 50 deportistas representando a los distintos clubes en donde se practica la disciplina. Entre ellos, el club Leonardo Murialdo, Bernardino Rivadavia, Banco Mendoza, Pacífico, Atlético San Martín, Y.P.F, y Sociedad Italiana.
"Es la primera vez que participo en un Nacional y nunca imaginé que iba a lograr el primer puesto. Es un logro muy importante el que conseguí. Ade-más, el viaje estuvo buenísimo porque compartimos muchas cosas lindas con las chicas" contó a MÁS Deportes Lucía Colussi (15), quien logró el primer lugar en modalidad escuela.
Para Gisela García (12), primer puesto en modalidad escuela y octava en libre, ésta es su segunda participación en un torneo de esta índole. Para la pequeña, la experiencia "fue muy buena" y, al igual que su compañera, nunca se imaginó lograr la primera ubicación.
Para las pequeñas deportistas, el patinaje no sólo representa una competencia, sino que aseguran que lo hacen por diversión. "El patín me divierte. Lo elegí porque me gustó una competencia que vi en la tele", dijo Valentina Campanella (10), primera en modalidad escuela.
Muchas horas de trabajo
El patinaje requiere de un gran esfuerzo y de muchas horas de entrenamiento. De martes a domingo -incluso algunos lunes- las pequeñas deportistas se juntan para practicar giros y posiciones.
El entrenamiento (entre unas tres y cuatro horas diarias) se divide en dos partes: modalidad escuela formativa (técnica) y modalidad libre. En la primera se practican figuras obligatorias sobre un trazado fijo, que consiste en la sincronización de movimientos -giros, contra giros y bucle (en ambas direcciones)- sin velocidad inicial.
La segunda parte es la que comúnmente sabemos ver por televisión, en la cual se monta una coreografía. Así, las chicas mendocinas practican junto a sus profesoras hasta lograr una buena puesta en escena.
Antes de llegar a un ritmo de entrenamiento de competencia -cuando el patinador recién se inicia en la disciplina- se realiza una preparación de dos veces por semanas y al término de un año -según la profesora Mónica Javaloyes, de Murialdo- ya están en condiciones de competir.