Voces de emoción y esperanza

Fuente: Diario El Sol

Cada entrega del Sol de Oro deja recuerdos, emociones y palabras que es bueno repasar para conocer las circunstancias en que el galardón fue entregado, las personalidades que lo recibieron y aquellas que participaron desinteresadamente del festejo por nuestro aniversario, no solo para alentar a aquellos que recibieron su reconocimiento, sino para hacer público su agradecimiento a la labor de este matutino.

El 1 de noviembre de 2005, durante la celebración por los 78 años de EL SOL, se escucharon testimonios emotivos, discursos esperanzadores y anécdotas brillantes de parte de cada uno de los premiados, pero también hubo tiempo de conocer el pensamiento de otras personas que recibieron en anteriores oportunidades el reconocimiento y de importantes personalidades que asistieron a la fiesta en forma anónima y desinteresada, pero que igualmente tuvieron la oportunidad de hablar frente a los grabadores, cámaras y micrófonos del Grupo El Sol.

Liliana Lerda, que recibió una mención especial, dijo el 1 de noviembre de 2005:"en este mundo de hoy donde todos corremos tras los resultados rápidos, donde la inmediatez se transformó en nuestra moneda de cambio, un reconocimiento a la perseverancia nos demuestra que, cualquiera sea nuestro objetivo y por más inalcanzable que parezca, con trabajo, dedicación y muchas ganas se puede lograr".

Gabriel Avena (Sol de Oro 2004) agradeció al Grupo El Sol porque "sigue premiando la labor de un montón de gente que participa ayudando desinteresadamente en el quehacer de su actividad" y aseguró que "da muchas ganas de redoblar los esfuerzos y de continuar la labor cotidiana en pos de un Quilmes mejor y por una mejor calidad de vida de la gente".

El artista plástico Ludovico Pérez destacó la importancia del premio" y de la nueva generación que es descubierta por parte del diario EL SOL" a la vez que admitió que "es un reconocimiento que a uno lo estimula y que le da ganas de seguir creciendo ya que si bien uno nunca baja los brazos, este tipo de premios hacen muy bien".

Fabián Abelando (que fue reconocido por su labor educativa) dijo que "esta no es una labor personal, hay una gran cantidad de personas que se moviliza atrás de todo esto".

El entonces presidente del Rotary Club de Quilmes Oeste, José Capparelli, agradeció esa noche "la clara y brillante trayectoria de los medios informativos que componen el Grupo El Sol, a los que debemos privilegiar por su eficacia y hacernos conocer en forma imparcial y objetiva la información de interés general, política, cultural y deportiva. Además, deseo manifestar nuestro profundo agradecimiento por rendir nuestra obra en favor de la comunidad".

La berazateguense Soledad Cavallini, que recibió su Sol de Oro por su desempeño excepcional en el patinaje artístico, reconoció que el galardón "es un empujón, un sostén que a veces hace falta. Lo que hago es un poco de deporte y bastante de arte. Por eso coincido con quienes dijeron que el arte es efímero y que los deportistas de alto rendimiento tenemos muchos altibajos. Por eso esta clase de reconocimientos o palabras de aliento se convierten en un sostén que nos ayudan a seguir".

La enfermera María Ibarra, que en 2005 cumplía 64 años de servicio a la salud, declaró que "es es un premio que no sé cómo agradecerlo, pienso que he hecho algo a lo largo de mi vida con la premisa de estar junto a los enfermos. Quiero dedicar este reconocimiento a las miles de compañeras que he tenido en tantos años de profesión".

El director editor Luis Autalán señaló en las páginas del suplemento aniversario de ese año que "desde su creación, con estas medallas de oro que solo intentan retribuir parte de lo que la sociedad, generosamente, nos entrega en cuanto a consideración, respaldo y respeto, podemos realzar perfiles que están ligados a la silenciosa tarea de ejercitar el amor al prójimo con muestras indiscutibles de sencillez y vocación".

"Y este reconocimiento simple que la misma gente transforma en emotivo festejo junto a sus seres más queridos nos vuelve a sorprender por la repercusión pública, no solo por aquella consideración que compartimos en varias oportunidades sobre la reflexión de que las buenas noticias alimentan el alma, si bien suelen ser justamente las malas nuevas, las conflictivas, las que denotan perfiles de preocupación las que dominan el espectro informativo".

Diario EL SOL

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