Concepción cerró el año a puro festejo

Fuente: Pasion Deportiva


El Azul fue fiel a su historia y le puso candado de manera contundente a la serie final por el título con Andes Talleres. Lo goleó 4-1 y dio la vuelta olímpica. WALTER CAVALLI - DIARIO DE CUYO

­Fiel a su historia. Tan campeón como acostumbra por sus antecedentes. Gritando, saltando y llenando de color azul al mítico estadio "Cantoni". Así cerró la Liga Nacional 2007 de hockey sobre patines el Concepción Patín Club. Goleó, en el cuarto enfrentamiento de la serie final, al Andes Talleres mendocino por 4-1 y festejó en su casa. Con su gente. Como lo habían prometido sus propios jugadores cuando, el domingo anterior, habían cristalizado una epopeya ganándole por penales a los azulgranas en Mendoza y dejando la serie 2-1 a favor.

Y anoche todo fue concreto. Indiscutible. Porque el equipo de Lito Belbruno entró con los dientes apretados, no repitió errores de los partidos anteriores y, sobre todo, sacó una diferencia abismal en el resto físico en el complemento, cuando se decidió el partido.

Empezaron parejos. Atrevidos los dos. Porque el local era conciente que no podía dejar escapar la oportunidad de definir en casa. Y porque la visita estaba obligado a ganar para forzar un quinto choque en sus pagos. Entonces, con juego abierto, buscaron lastimarse en los arcos. Hubo chances por doquier. Lo tuvo Maxi Salinas en el arco mendocino y falló. Fue para Nicolás en el arco sanjuanino y también se le fue desviada. El partido ganó en intensidad. Y también en impresiciones, porque la pista se empezó a convertir cada vez en más resbaladiza. Entonces aparecieron los arqueros para desmoronar cada jugada peligrosa.

Pero bastó que Fabián Fuentes frotara su lámpara y desequilibrara con un gol de otro partido. Hizo la "gran Panchito" casi detrás del arco y la clavó en el ángulo opuesto. Talleres no sintió el golpe, porque apenas un minuto después empardó con un penal de Agustín Méndez Casariego. Así se cerró un primer tiempo equilibrado y que se fue en empate.

Pero en el complemento, el Azul volvió a tocar el corazón del rival con otro gol del Sapo Fuentes (le puso el moño a una contra encabezada por el Flaco Mario Rodríguez). Y desde ahí a la visita todo se le hizo complicado. Es que los mendocinos, nerviosos, buscaron por todos lados pero fallaron en la puntada final y se encontraron con el Pocho Svriz inexpugnable.

Por eso llegaron los otros dos goles del local. Primero Santiago Carbajal y, para cerrar su magnífica noche, un tercero en la cuenta individual de Fuentes.

Fue victoria Azul. Cómoda, por las diferencias físicas y anímicas del segundo tiempo. Entonces llegó la invasión (hubo 4.000 personas) y el "Cantoni" se tiño de Azul. En realidad, como dicta la historia.

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