Los jugadores Fabián Fuentes, Ariel Svriz y Maxi Salinas, y el presidente del club Roberto Sarmiento, fueron las cuatro patas de una mesa exitosa.
WALTER CAVALLI - DIARIO DE CUYO
Por Concepción todavía dura la fiesta. El título de la Liga Nacional de hockey (el tercero en ese torneo en la historia del club) dejó eufóricos a todos. Todavía hay camionetas que pasan tocando la bocina frente a la cancha. O autos que llevan alguna bandera. La alegría Azul hasta es contagiosa. En el día después de la consagración, el plantel tomó distintos rumbos pero, como la noche fue larga, la mayoría dormía a eso de las 5 de la tarde.
Tres artífices de la conquista -paradógicamente los más "veteranos"- y el joven presidente del club respondieron puntualmente a la reunión que propuso DIARIO DE CUYO. El encuentro fue en el Ras Pool, la confitería que está sobre avenida Rawson, pleno corazón de Concepción, y que luego de la final con los mendocinos fue el epicentro donde empezaron los festejos. El dueño es justamente Roberto Sarmiento (35 años), el titular de la entidad de la Villa Mallea.
Fabián Fuentes (25) fue el primero en llegar. Después, casi al mismo tiempo, se sumaron Maxi Salinas (31) y Ariel Svriz (28), con cara de sueño. Gaseosas de por medio, "estamos quemados" aclararon (ante noche, a eso de las 4 de la mañana, jugadores y algunos hinchas se organizaron un asadito en el club y, con el sol alto, se fueron a la feria municipal a festejar puesto por puesto brindando con otros amigos simpatizantes), la charla siempre tuvo un común denominador: Las coincidencias de todo lo que se decía. Aunque las cargadas también estuvieron al orden del día. Maxi y el Sapo le decían al Pocho, "¡tenías que venir a Concepción para salir campeón, pecho frío...!", recordándole al arquero sus inicios en Bancaria (los delanteros son de cuna Azul). Los tres conocen lo que es jugar afuera. Maxi, el más viajero, estuvo varias temporadas en Italia y en España. Fabián jugó en esos dos países más en Portugal. Y el Pocho, atajó también en Italia. Experiencia es lo que les sobra...
"La verdad, esto es una alegría doble -dijo Fuentes, el más conversador- porque no sólo ganamos el título sino que tuvimos la fuerza de equipo para ir al frente a pesar de todos los que se fueron". Hay que recordar que justo antes de empezar los Play Off, emigraron al hockey europeo Matías Platero, Martín Ginestar, Fernando Montigel, Franco Pellice, Ariel Romero y Fernando Garay, por aquel entonces la base del equipo.
Maxi agregó: "Nada es complicado si hay humildad. Y aquí siempre la hubo. Cuando llegué, hace unos cinco meses, el grupo estaba raro. Pero las cosas empezaron a andar bien y llegaron los resultados. Acá, tengo compañeros que alguna vez estuvieron a mi cargo en las inferiores, como Gonza Aguirre, Matías Luna, Michael Marín, Mario Rodríguez y José Bueno. Eso es gratificante".
Pocho Svriz, a su vez, dijo: "Creí que sería más complicado pero todos se adaptaron rápido. Por ejemplo, un pibe como Mario Rodríguez tiene diálogo permanente conmigo para agarrar la marca. Nos entendemos bárbaro".
De los tres jugadores hubo palabras de reconocimiento para con la dirigencia y hasta de los hinchas. "Nunca nos faltó nada y los dirigentes siempre se preocuparon por todo. Y lo de los hinchas es admirable. En Mendoza nos sentimos locales por todo lo que gritaron. Desde Vicente (hermano del siempre recordado Cabezón Riveros, quien es un emblema de los hinchas azules) hasta los chicos más jovencitos, alentaron todo".
Y Maxi agregó: "Otra cosa vital fue la capacidad de organización y el apoyo de Miguel Angel Belbruno y del profe Mario Aguero. El Tano siempre está para todos y tiene un aguante único. Un gran tipo y un técnico magnífico".
Quedó tiempo para hablar del rival mendocino (Andes Talleres) en la final. De lo complicado que se hizo la serie. Pero del optimismo que siempre hubo.
El día después. Sus sensaciones. Su euforia. Resumida en c uatro apellidos: Salinas, Fuentes, Sarmiento y Svriz, los pilares.