“El festejo duró muy poco; una cena después del partido porque algunos teníamos que trabajar al otro día”, comentó -en tono risueño- Germán Méndez Casariego. El medio delantero de Andes Talleres llegó a Más Deportes junto con sus compañeros, para compartir su felicidad por la obtención del trofeo mendocino.
Así como en la pista, el hombre de experiencia tomó la iniciativa en esta conversación que mezcló también un repaso por un año que tuvo al equipo como protagonista en más de 80 partidos, incluyendo el Internacional de San Juan, el Argentino y la Liga Nacional A-1, donde lograron el subcampeonato.
“Este grupo viene trabajando desde hace dos años. A lo largo del año se fue amoldando con jugadores más jóvenes pero siempre mantuvo su actitud a la hora de dedicarse a los entrenamientos”, señaló Germán.
“La fórmula del equipo fue saber equilibrarse con los más nuevos y no dejar notar la falta de jugadores importantes; las horas de prácticas nos permitieron mantener el funcionamiento del equipo y pensar en grandes objetivos”, dijo el estratega.
“En este equipo hay jugadores con futuro y otros de potencia, pero el hockey no sólo es fuerza y la experiencia es una parte fundamental. Nos fuimos amoldando para combinar estos factores. Por eso, cada uno de nosotros es una pieza muy importante para la estructura”, agregó Octavio Vera, capitán del equipo que ganó también los títulos Apertura y Clausura 2007.
“Cada uno es consciente del lugar que ocupa, de cuál es su función y del juego que proponemos. Talleres tácticamente se caracterizó por buscar el segundo palo y por crear situaciones para concretar lo que planeaba Mario Agüero (técnico). Nos gustaría llegar clasificar para el mundial de clubes, en Reus, España”, comentó Vera.
Pero no todo fue tan sencillo. Algunos jugadores partieron a Europa y otros pujaban por rehabilitarse de una lesión. Así, Agustín Méndez Casariego volvió al ruedo y se convirtió en una de las figuras de la Liga y el Mendocino. “Este año, por causas personales, lo había planeado más lejos del hockey. Pero a mitad del año volví para ayudar y me fui contagiando por esta campaña inolvidable”, finalizó.